¿Cómo llegué a enterarme de este proyecto, que ya tiene unos años? Porque en la república.es decían que se ha utilizado para engordar al huracán Ike (y enfocarlo sobre los cubanos). Otras maravillas que, supuestamente, pueden conseguirse apuntando con estas superparabólicas a la ionosfera son: sequías eternas, movimiento de placas tectónicas, e incluso, utilizando ondas de baja frecuencia, la manipulación de los cerebros (tal vez esa sea la razón de que ahora mismo me esté apeteciendo una Coca-Cola).
En la redacción les he dicho que lo voy a estudiar y creo que me tiraré todo el fin de semana leyendo cuentos de K. Dick para meterme en la onda. Ellos me han contestado que no quieren saber nada de las teorías de la conspiración en una temporada, porque hace poco sacaron las del 11-S y tienen que dosificar las dosis de realismo paranoico que le dan a la peña (peña que prefiere leer cómo se autogestionan unos advenedizos plantadores de boniatos).
Al hilo del arma: hay un episodio en el libro de Hannah Arendt sobre el auge de la eutanasia en la Alemania de los años 40. Los primeros experimentos con gas antes de la Solución Final fueron aplicados a enfermos mentales alemanes (murieron cincuenta mil entre 1939 y 1941) y la conciencia del “derecho a morir sin dolor” fue extendiéndose, de forma que a los judíos gaseados se les consideraba unos privilegiados (y lo eran en comparación con los judíos torturados). Cuenta Ardendt -citando a un tal Reck-Malleczewen- que una dirigente nazi fue a Baviera para subirle la moral a la población, y esto fue lo que dijo:
"El Führer, en su gran bondad, tiene preparada para todo el pueblo alemán una muerte sin dolor, mediante gases, en el caso de que la guerra no termine con nuestra victoria"
Digo al hilo, pero ¿A quién se le puede echar la culpa de que la atmósfera caiga encima de nosotros? Sólo si se cree en conspiraciones, sólo si se tiene una fe rocosa en las conspiraciones, podríamos suponer que los culpables habituales lo han planificado –y mantenido en relativo secreto-, otra vez.
En cualquier caso, el rayo capaz de generar un diluvio -a brand new génesis- sería, un arma éticamente superior a cualquiera que se haya inventado antes, un arma de una gran bondad. Basaría su poder en darle un simple empujoncito a la naturaleza, y los responsables del número de víctimas serían, en todo caso, las autoridades corruptas que pusieron corcho en los diques o los que permitieron que se construyera sobre placas bamboleantes. En el caso de que fuera científicamente posible, tampoco hay que exagerar sobre sus efectos: los países bien organizados, los gobiernos responsables y asimilados, no tendrían porqué temer los efectos de un aumento de las tormentas o de una larga sequía. En cambio, este rayo podría espabilar a aquellos estados que lo dejan todo al albur de las cosechas y del monzón, a los que todavía no se han enterado de que a los dioses no les preocupa lo más mínimo que ellos estén a gusto en este valle.
Hay que aclarar que el proyecto HAARP existe, tiene su sede en Alaska y su propia página web. No hay trampa ni cartón. Ahora, lo lógico es que sus experimentos atmosféricos no tengan nada que ver con el control de la geofísica, y es necesario suponer que EE.UU. respeta el tratado sobre las técnicas de control del clima que firmó en Río de Janeiro en 1997.
En fin, como no tengo ni idea de ciencia y no sé lo que es un electrojet aureal, lo mejor es que no me preocupe más de teorías absurdas y confíe en la gran bondad de los gobernantes. Yo sólo lo he dicho porque ayer lo leí y me preocupé. Ya ves por qué tontería.


2 comentarios:
Para conspiración, la de la nueva peluquera de la peluquería del barrio. A la Rata y a mí se nos ha ocurrido hacer una actividad de vecinas, y nos hemos ido las dos a la pelu. Imagínate. Para más inri, la culpa ha sido mía, porque yo la animé. Mi hermana y el Diego intentaron disuadirme. Que acuérdate de la depresión que te agarraste la última vez. Como hacía más de año y medio, pues sí me acordaba -pa no-, pero pensé que iba a ser capaz de evitar que cometiesen los mismos errores. Pero si uno es incapaz de evitar los suyos propios, como para intervenir de algún modo en los de los desconocidos. Mientras nos lavaban el pelo, todo ha ido bien. Es un decir, porque a mí me iba escurriendo un chorrillo de agua por toda la espalda y yo pensaba, menos mal que es verano, porque esto en invierno... Después la misma chavala me dice que me va a cortar el pelo. ¡Cómo! ahí ya me he empezado a poner nerviosa. Que yo había pedido cita con la vieja, que es la que me entiende. Pues no. El caso es que yo he intentado explicarle a la tía que soy muy maniática y que me pone nerviosa cortarme el pelo y que lo quería de una manera determinada. Le ha dado igual. Ya verás qué bien te queda. Me ha ido entrando la depresión allí mismo. La Rati me miraba asustada por el rabillo del ojo. Una peluquera espontánea va y se atreve a decir que me han quitado años de encima. ESo sí que no, he dicho yo levantándome del asiento sin dejar a la otra acabar su escabechina. Lo que me faltaba. Luego la Rati y yo nos hemos comido un helado. Ella se ha ido a chueca con los rizos requetecolocaos. Yo a casa. La otra vez, le he contado, estuve dudando entre raparme el pelo o cortarme el cuello. Ahora sólo me voy a deprimir profundamente. ¿Cómo? Y me ha pegado un puñetazo que he visto las estrellas. ¿Dónde está tu inteligencia emocional? me ha preguntado -De vez en cuando te sorprende con estas salidas-. RAta, le he contestado- yo no tengo ninguna.
Así que me pasa como al niño de Gomaespuma, que habiendo peluqueras tan h******** como ésta -que tiene nombre de escultor griego de la antigüedad porque a su papá le hacía ilusión-, pues ya puede venir el HAARP y provocar una inundación que arrase el mundo y nos mande a todos a la mierda.
Y nada más.
El domingo fiesta en mi casa para celebrar mi nuevo curro.
Ana.
MENSAJE PARA ANA:
EL PELO CRECE....
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